Mg. Licenciado en Turismo, Gestor
Cultural y Director del Proyecto "Callao Centro Histórico".
La Antigua Hacienda
Villegas representa de forma excepcional la era de la modernización
industrial en el Perú y el desarrollo del Ferrocarril Central (iniciado
en 1870). Sin embargo, el predio resguarda un valor inmaterial y
arqueológico adicional de gran interés para la historiografía chalaca: refleja
la evolución de las prácticas sepulcrales del siglo XIX, funcionando como
residencia, centro operativo y cementerio privado transitorio tanto para la
alta dirección ferroviaria como para el cuerpo diplomático internacional en
tiempos de ocupación militar.
1. Evidencia Histórica
Incontestable: La Estación Villegas (1894)
Frente a cualquier intento
moderno de restar valor histórico e industrial al predio, la documentación
oficial asienta una verdad innegable: la existencia formal y operativa de la
Estación Villegas.
El renombrado Almanaque de
El Comercio de 1894, en su guía técnica de itinerarios y transporte (Página
188), registra textualmente a Villegas como una estación activa dentro
de la red ferroviaria que conectaba Lima con la Ciudad-Puerto del Callao. Esta
infraestructura clave no solo facilitaba el movimiento de la producción agraria
del valle, sino que vinculaba directamente el corazón del fundo con la
principal arteria de transporte del país.
Imagen 3. Es importante mencionar que la Hacienda Villegas formó parte de la ruta férrea, donde incluso había una estación secundaria.
El respeto y la
intangibilidad de esta propiedad civil venían protegidos desde el nacimiento de
la República: en la propia Capitulación del Callao de 1826, transcrita
oficialmente por Germán Stiglich, el Artículo 12° del tratado
—introducido por las exigencias de salvaguarda de Rodil para proteger los
bienes de sus aliados peninsulares y ratificado por el mando patriota de Salom—
exigía de forma explícita defender las haciendas y fundos del valle frente a
los atropellos de la guerra. Este blindaje legal de origen republicano permitió
que la propiedad sobreviviera intacta y fuera integrada décadas después al
trazado ferroviario de Henry Meiggs. Hoy, al estar el Ferrocarril Central
inscrito en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial de la UNESCO (ID
6416), la exclusión de nodos históricos y estaciones originales como
Villegas trunca la integridad de la postulación peruana.
Imágenes 4 y 5. Resulta incoherente e inaceptable que el Ministerio de Cultura no haya considerado el sector Callao-Lima, cuando la razón de su construcción fue precisamente el puerto del Callao. Aún existen evidencias del tren y existen formas modernas de interpretación para mostrar el tramo que iniciaba en el Centro Histórico del Callao, y el mismo Ministerio de Cultura en una gestión pasada permitió que se destruyera la vía férrea que iniciaba en la Plaza Grau. Es importante que las autoridades chalacas gestionen que se incluya este sector, que forma parte de nuestro patrimonio cultural industrial y que forme parte de la lista indicativa de la UNESCO.
2. El Fenómeno de las Haciendas-Mausoleo y la Comunidad Anglosajona
Como expone el historiador Santiago
Tácunan Bonifacio (2011), los enterramientos coloniales y republicanos
tempranos en criptas de templos saturaron el espacio urbano, obligando en
emergencias sanitarias (como las epidemias de fiebre amarilla o cólera) a usar
zonas bajas de la periferia chalaca, como el barrio de Chacaritas, u
osarios provisionales. Aunque en 1862 se inauguró el cementerio civil General
de Baquíjano, durante el siglo XIX pervivió una práctica de transición: los
propietarios de grandes fundos rurales solían ejercer la costumbre de enterrar
a sus difuntos en sus propios terrenos particulares.
Esta práctica fue crucial
para la comunidad extranjera de fe protestante o disidente. Al no ser
católicos, encontraban severas restricciones para recibir un sepelio digno en
los camposantos administrados o influenciados por la Iglesia. Villegas se consolidó,
así como un "sagrario de la memoria" y refugio biográfico para
destacadas figuras internacionales vinculadas al puerto:
●
Henry Meiggs (1877-1879): El impulsor del tren habitó la hacienda en sus últimos años.
Tras su deceso, ocurrido el 30 de setiembre de 1877, su última voluntad
fue cumplida al ser sepultado en su propiedad Villegas. Sus restos
permanecieron protegidos en los jardines de la hacienda durante dos años
exactos, rodeados por el respeto de la población chalaca, hasta su traslado
definitivo al Cementerio Presbítero Maestro el 30 de setiembre de 1879.
● El Ministro Stephen A. Hurlbut (1882): Durante la Guerra del Pacífico y en pleno periodo de la ocupación chilena, el Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos, Stephen A. Hurlbut, se convirtió en una pieza clave de la geopolítica continental al defender tenazmente la soberanía y la integridad territorial del Perú frente a los mandos de ocupación liderados por el contralmirante Patricio Lynch. Como documenta la historiografía diplomática (Martinić, 1987), Hurlbut falleció repentinamente en Lima el 26 de marzo de 1882 a causa de un ataque al corazón, un evento de tal impacto político que sacudió los cuarteles de ocupación. Al tratarse de un alto diplomático estadounidense de fe protestante en un territorio bajo administración militar extranjera, su cuerpo fue inhumado provisionalmente en el suelo autónomo de la Hacienda Villegas, antes de ser repatriado con honores a su país a bordo del buque de guerra Richmond.
●
José Cilley (1889): Yerno de Meiggs y Superintendente General del Ferrocarril
Central, continuó con la titánica tarea de reconstrucción y gestión técnica de
la red ferroviaria en la posguerra. Publicaciones de la revista "El
Perú Ilustrado" (1889) documentan su fallecimiento y el profundo luto
en el gremio portuario y ferroviario, cerrando el ciclo histórico de esta
estirpe empresarial indisolublemente ligada al suelo de Villegas.
Fuentes Bibliográficas
Sustentadas:
●
Almanaque de El Comercio. (1894). Guía de Ferrocarriles: Itinerario de Estaciones.
Perú: Imprenta de El Comercio. Pág. 188.
●
Martinić Drpić, Z. (1987). La intervención norteamericana en la Guerra del
Pacífico: El caso Hurlbut y Blaine. Cuadernos de Historia N° 7, Universidad
de Chile. Pág. 22.
●
Middendorf, E. W. (1937). El constructor de ferrocarriles Henry Meiggs.
Letras, UNMSM. Pág. 129.
●
Stiglich, G. (1926). El Real Felipe del Callao (Capitulación de Rodil).
Lima: Imprenta Torres Aguirre.
●
Tácunan Bonifacio, S. (2011). Historia de los cementerios de Lima y el Callao.
Revista Studium Veritatis, N° 15, pp. 235-285.
●
UNESCO World Heritage Centre. (2019). The Central Railway of Peru. Tentative List
(Ref. 6416).
● El Perú Ilustrado (1889): Funerales de Don José Cilley. El Perú Ilustrado, 3 (123)
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Dávila Herrera, Juan Manuel. (2026, mayo 25). Estación Villegas (1894): El eslabón perdido del Ferrocarril Central y su historia oculta en el Callao. Callao Centro Histórico. https://www.callaocentrohistorico.com/2026/05/estacion-villegas-1894-el-eslabon.html